Las películas que me causaron traumas infantiles

Esta semana tocan películas que me causaron traumas infantiles. La verdad que cuando yo era pequeña no había ningún control sobre el cine que se suponía que podían ver los niños… porque ibas al cine y estaba lleno de niños cuando la película no era para niños (caza fantasmas también fue un poco traumática… aunque eso de que el enemigo final fuese un bicho similar a Michelin al que cubrían de mocos rosas hacía que el trauma se pasara un poco).

Y lo peor de todo era el: «son dibujos, es para niños»… ¡no todos los dibujos son para niños!

Olvidé mencionar Akira entre todas estas, creo que no era tan pequeña cuando vi Akira por primera vez pero debía tener entre 10 y 12 años, sé que no estaba en el instituto y sé que vivía en la casa en la que viví antes de los 14. Es una peli que no he vuelto a ver tampoco, Tetsuo convirtiéndose en una masa de carne y engullendo a su novia…

Además era una película en la que no se entendía nada, no sé si ahora mismo entendería algo si la viera, pero es que tampoco estoy muy segura de si quiero verla. No estoy segura de si me daba más miedo Tesuo o aquellos niños con pinta de viejos.

También vimos Urotsukidoji, también antes de los 14 porque fue en aquella casa y aquello si fue muy alucinante… Urotsukidoji es de esas películas que dejan MUY claro que no todos los dibujos son para niños y que aquello debía haber estado en la sección porno del videoclub.

Fue la época en la que nos empezamos a aficionar al manga, ya íbamos al videoclub solos y alquilábamos todo lo que tenía pinta de manga… sin advertencias de «esto es porno con tentáculos», claro. No sé como después de aquello seguí siendo aficionada al manga… bueno si, porque descubrí Ranma y Sailor Moon.

Y esto es todo por hoy, aunque me encantaría saber cuales son las películas que os causaron traumas infantiles… y sobre todo si conocéis esa película de los abuelos y la guerra nuclear o si mi hermano y yo fuimos los únicos niños españoles traumatizados por ella, porque la película ya había cumplido su cometido y decidió esfumarse hasta dentro de 50 años, que volverá para traumatizar a más niños.

Batidos para el verano

Hace unas semanas me compré una jarra batidora, tenía una desde hace mil años pero era un asco porque se salía todo por abajo cuando la ponías en marcha. Así que es algo que he usado muy poco y ahora que se acerca el verano quise darle otra oportunidad y ver que se seguía saliendo por todas partes ¡así que tenía que poner remedio a eso!

Y estuve en la tienda y me terminé trayendo una en la que la base de la jarra está totalmente cerrada, la que tengo se puede desmontar para lavarla más cómodamente pero eso hace que se salga por todas partes. En cambio esta aunque es más incómoda porque no se puede desmontar no se sale por ningún sitio al ponerla en marcha.

Lo cierto es que me enamoré de la de kitchen aid, tenían una de color naranja y era preciosa… a juego con las amasadoras (que tenían la fucsia, la fucsia… mi favorita). Pero claro, casi 300€ de maquinita, y para hacer batidos en verano yo de momento no me quiero gastar tanto dinero, mi límite eran unos 70€, que para una máquina de esas ya está bien (aunque a veces se salgan…).

KitchenAid-Artisan-Blender-Tangerine-Front-970x1579

Pero esto está en mi wishlist, junto a su hermana amasadora… las dos de color fucsia adornando mi cocina (o turquesa, que también me tiene enamorada la turquesa… o cada cosa de un color ¡y la tostadora! esa máquina que sé que nunca usaré pero es tan bonita…).

Aunque ahora la que compré fue esta, que dentro de la gama de precio que buscaba fue la que más me convenció, era la que más potencia tenía y, sobre todo, ¡no se sale!

prod_3098_18991_mainLa única pega que le pongo es que es un poco difícil de limpiar, porque las cuchillas no se sacan y a menos que tengas lavavajillas y puedas meter ahí la jarra sin más… hacerlo a mano da un poco de mal rollo. Pero ese problema lo iba a tener igual con la Kitchen Aid, problema que se acabará cuando vuelva a tener lavavajillas.

Y que a veces si se sale, pero no mientras está batiendo como la otra que tengo por casa sino al servir en los vasos. No pasa siempre pero si a veces algo entra por la parte de la cuchilla se sale por la parte de delante, así que hay que ir con un poco de cuidado. Y no es que se salga todo el contenido de la jarra, solo lo que se ha colado por ese hueco. De todos modos la estoy observando porque tiene dos años de garantía y si eso va en aumento protestaré y espero que me cambien la jarra por una nueva.

Así que las últimas semanas mis meriendas son batidos parecidos a este, porque con estas jarras no da pereza hacerlo como con una batidora normal.

Batido de fresa

Y de paso me está sirviendo para volver a merendar un poco más sano, que últimamente todo lo que hacía era guarrear… y mira que no puedo guarrear mucho porque no puedo comer bollería (porque todo lleva leche), pero a lo mejor puedo guarrear peor… ¡porque las patatas fritas no llevan leche!

Los príncipes azules

Llevo un par de semanas sin grabar ningún vídeo y estoy un poco desentrenada, espero poder mantener el canal al día durante el próximo mes… aunque es posible que me salte alguna semana o que haga cosas como esta (que además es contraproducente porque luego me cuesta mucho montar algo en lo que hablo y hablo sin parar…).

Así que aunque tenía ganas de hacer este vídeo desde hace tiempo no estoy segura de que la idea haya quedado demasiado claro, es posible que vuelva a hablar de esto en el futuro, sabiendo esta vez lo que quiero decir y no sentándome a improvisar.

Lo que si tengo claro es que si crees en los príncipes azules no puedes intentar adaptarte a él, porque si te tienes que adaptar a él no es tu príncipe azul. Para mí la idea de príncipe azul es la idea de alguien que es perfecto para ti y que encaja contigo en todos los sentidos ¿imposible? No lo sé… si existo yo ¿por qué no va a existir alguien que encaje conmigo? Quiero pensar que en algún lugar del mundo existirá alguien para quien yo encaje y espero también encajar para esa persona. Y eso no se consigue renunciando a lo que quieres o conformándote con lo que has conseguido.

Hay una idea que me atormenta a veces que es ¿y si me he cruzado con mi príncipe azul y ni siquiera lo he visto? Esta idea de atormentaba especialmente cuando estaba metida en la peor relación que he tenido en mi vida y no era capaz de ver más allá de mi nariz porque todo mi mundo tenía que girar alrededor de él (especialmente a esto me refiero cuando digo que no te puedes adaptar a nadie, que tienes que seguir siendo tú mismo y, desgraciadamente, esto es algo que nos pasa mucho, especialmente si somos mujeres… no digo que a los chicos no os pase, porque también os pasa, pero con nosotras suele pasar más).

¿Y si perdí esa oportunidad por estar en otra relación que tendría que haber cortado nada más empezar a ver que me estaba conformando?

Hay gente que pensará, como aquel chico que vi en youtube, que si eres un inconformista no vas a estar nunca contento. Que incluso te lo van a comparar con la gente que cambia continuamente de coche o de cámara de fotos (creedme, me ha pasado…). El típico «eres demasiado exigente» pero… es mi vida ¿no tengo derecho a ser exigente con la persona con la que quiero compartirla? Prefiero estar sola a estar con alguien solamente por no estar sola ¿a qué nos lleva eso? ¿y si cuando estás con esa persona por no estar sola te cruzas con tu príncipe azul y no lo ves?

En fin, dejo ya de desvariar que parece que no desvarío solo cuando me siento a hablar, a veces por escrito también se me da bien…

Fotos de moda

La semana pasada tuvimos las clases de fotos de moda y al final fue hasta divertido. No las puedo enseñar (tampoco es que sean gran cosa) porque tenemos que esperar el permiso de la agencia, pero en cuanto pueda subiré alguna a flickr.

Me di cuenta del gran error que cometí al comprar la 100D… es algo de lo que quiero hablar una de estas semanas en el canal de muñecas porque es algo que me preguntan mucho «Tengo una réflex X y ‘se me ha quedado pequeña’ ¿qué me recomiendas». En realidad lo mío con una 100D fue menos error que lo mío con la 40D, porque la 100D la quería por un motivo concreto que era el vídeo, pero para fotos en las que tienes que ser rápido la camarita es un coñazo… de hecho me llevé la 40D y solo usé la 100D al final porque quería usar el 35mm, estábamos en la playa y no me hacía mucha ilusión andar quitando objetivos en un sitio como ese.

Pero bueno, ese es un tema del que ya hablaré y probablemente termine colgando el vídeo en este blog también, porque aunque me lo preguntan allí creo que pega mucho más aquí (porque para mí la fotografía no es algo solo para mis muñecas, aunque a veces parezca lo contrario).

La semana fue intensa, además es la segunda semana en la que tenemos clases casi todos los días y no es la última, esta semana aún no estoy segura de si tenemos algo de descanso pero sé que viene alguna otra semana cargadita por ahí. Y además fue intensa en más sentidos porque, como creo que ya dije por ahí, cuando tengo que enfrentarme a un modelo sin saber lo que quiero hacer lo paso muy mal, pero muy, muy, muy mal… podría inventar una nueva dieta, dejadme con modelos durante una semana que perderé 10kg, en serio.

Porque una cosa es que tengas las ideas claras y sepas lo que vas a hacer, sea el tipo de sesión que sea y otra que te dejen a un modelo delante y te digan «dile lo que quieres que haga». ¡Y yo que sé! Que se vaya a su casa y así no tengo que pasar por ese trago…

Es duro y admiro a toda esa gente que es capaz de improvisar con un modelo delante y no quiere salir corriendo. En teoría son ellos los que lo pasan mal, especialmente en sus primeras sesiones, nosotros estamos detrás de la cámara que se supone que es lo fácil ¿no? ¡PUES NO! os aseguro que esta semana he adelgazado, en serio… y no me viene mal, por mí seguiría con moda lo que queda de curso y la operación bikini la tenía asegurada.

Es el gran problema de hacer fotos a muñecas, las muñecas no se quejan, las muñecas se pueden tratar como objetos porque son objetos ¿pero qué pasa cuando tienes que tratar como un objeto a una persona? Supongo que todo es acostumbrarse y que con entrenamiento todo se consigue, pero, yo al menos, lo paso mal.

El sábado fue mejor que las fotos en estudio porque salimos fuera, estuvimos en una zona que hay un lago, pinares y playa y era un poquito más fácil porque tenías elementos con los que jugar. Era un poco más difícil por la luz porque en estudio, si los flashes funcionan, no hay ningún problema, la luz siempre es la misma y es muy, muy fácil (no lo parece, pero lo es). Pero con el sol de la playa de las dos de la tarde, esas sombras horribles y los nervios del momento… es un poquito más complicado. Reconozco que cuando empezamos me daba un poco igual, que solo quería pasar el trago rápido y listo, pero llegó un momento que las sombras empezaron a molestarme (¡oh no! ¡estaba empezando a tratar al modelo como a una de mis muñecas!).

Rellené con el flash pero en pantalla la foto me pareció horrible, al llegar a casa resultó que no era tan horrible… y me arrepentí de no haberlo usado un poco más. Nunca te fíes de lo que ves en tu pantalla a las 2 de la tarde con el sol sobre tu cabeza, nunca… lección aprendida.

A mí el flash me cuesta, me cuesta porque veo un sol resplandeciente de las 2 de la tarde en medio de la playa con la arena que refleja por todas partes y pienso ¿para qué narices voy a poner aquí el flash si no se va a notar? Es que ni siquiera veía si el flash de estaba disparando de la cantidad de luz que había… pero en realidad si que sirve porque te puedes cargar esas sombras de luz dura de las 2 de la tarde (aunque también sirve un difusor, pero no llevamos). Además  no soy muy fan del «flashazo en toda la cara» pero quedó mejor de lo que parecía y de lo que esperaba. Pronto espero tener lo necesario para poder sacar el flash de la cámara y ponerlo donde a mí me apetezca, porque eso si que es divertido.

Y este ha sido un resumen muy resumido de mi semana, las próximas cuatro semanas van a ser una locura y la quinta voy a estar de exámenes así que es posible que mis respuestas a vuestros mails y comentarios se retrasen un poquito. Intentaré manterlos al día pero va a ser complicado, ni siquiera sé todavía si voy a poder mantener al día los canales de youtube porque, aunque voy grabando vídeos, en montarlos pierdo muchísimo tiempo que tengo que invertir en terminar trabajos pendientes. Pero bueno, es un mes, espero poder conseguirlo.

Así uso mi agenda

Esta semana no he sido muy original… os prometo que quedan pocos vídeos «de mesa», solo quiero hacer uno más con como hice los separadores (porque a mí me gustan más los vídeos en los que me siento a improvisar).

Con este y con el vídeo de hace unas semanas creo que ya queda claro del todo como me lo monto para mantener al día los dos canales de youtube. Este mes he sido muy mayor y he tenido los vídeos listos con dos semanas de antelación, el mes que viene… va a ser un poco más complicado porque tengo mucho, mucho trabajo, entre otras cosas terminar un proyecto para el que he cambiado de idea dos millones de veces (y sé de alguien que, como lea esto, se va a echar las manos a la cabeza). Es que no quiero hacer fotos de muñecas… siempre hago fotos de muñecas y luego cuando me enfrento a la gente me entra ansiedad.

Esta tarde tenemos fotos con modelos, no creo que pueda colgarlas luego por aquí, si me acuerdo preguntaré… sé que voy a pasarlo mal, porque sé que nos van a pedir que les digamos «ponte así, haz esto o lo otro» y a mí eso se me da fatal. Una cosa es que sepa lo que quiero, otra que me digan «ale, aquí tienes a este pobre modelo, improvisa».

Pero bueno ya os contaré, la moda no es lo mío y eso si que lo tengo claro.

Soy un bicho raro

Esto es algo que me ha acompañado durante toda mi vida y creo que me siento más bicho raro por los demás que por mí misma, porque si los demás no se empeñasen en evidenciar que no eres como ellos y que hay algo que no funciona contigo seguramente no sería tan problemático.

Pero ser diferente no es malo… y los últimos años pienso que en realidad el problema lo tienen ellos, que se preocupan más por la vida de los demás que por la suya propia. Yo no soy una pobrecita a la que tienen que sacar de su burbuja para que vea lo que se está perdiendo ¡yo estoy muy a gusto en mi burbuja! ¿Tan difícil es de entender?

Mi crop a dile

Sigo reuniendo algunos materiales y esta vez le ha tocado a la crop a dile ¡me encanta! El vídeo lo grabé hace ya unas tres semanas y todavía no había hecho nada más que los agujeros a las hojas de la agenda. Pero va genial para hacer libretas como esta que ya os enseñaré más adelante (cuando consiga hacer fotos decentes en esta casa sin luz).

Así que estoy muy contenta con la compra y no tengo ninguna duda de que la próxima vez que decida invertir en herramientas caerá la corner chomper.

A %d blogueros les gusta esto: