GUERRA a las TALLAS I Damisela en apuros

Debería haber colgado este vídeo por aquí hace un par de días pero se me pasó totalmente, así que a ver si con el próximo hay más suerte y lo pongo el día correcto.

Hace unas semanas tuve un problema en una tienda y no es la primera vez que me pasa allí o en alguna otra, a veces dan ganas de ir con un metro en el bolso y de tomar medidas en los probadores porque no es normal que de una tienda a otra las tallas varíen tantísimo. Tampoco es normal que dentro de una misma tienda cada vez las prendas sean de un tamaño y que jueguen de esa manera con la autoestima de las personas (especialmente de las mujeres).

Esos pantalones que si te entran te sobran tres metros de cintura, esos que directamente no te entran… para mí los problemas siempre han sido las partes de abajo, hubo un momento, nada más volver de Londres, que me pasé una larga temporada usando solamente faldas con goma y leggins, porque no había nada que me viniese. Ya sabéis que allí engordé mucho y que me está costando todavía más volver a mi estado anterior, y lo de no encontrar ropa los primeros meses tras mi regreso era realmente frustrante.

Cuando te mueves siempre en los límites de las tallas es muy fácil quedarse fuera, y ya digo en el vídeo que no encontrar ropa ahora podría parecerme hasta lógico, pero de adolescente pasar de la 42 a la 44 en tiempo récord y a no poder comprar ropa en tiendas normales en todavía menos tiempo y pesando exactamente lo mismo. En fin, que luego nos preguntamos por qué nuestra autoestima sale resentida del instituto, espero que las adolescentes de ahora tengan más suerte.

2 thoughts on “GUERRA a las TALLAS I Damisela en apuros

  1. Pues a mi de adolescente me pasó al revés, usaba tallas gigantescas. Realmente no me acuerdo mucho de que tallas usaba porque fui cambiando, pero desde luego era muy dificil vestirse en cualquier tienda.
    En la actualidad, mal que bien me visto un poco donde me da la gana y mi táctica es tirar más por lo grande ande o no ande. Suele ser una pelea con mi madre porque de estar toda la vida con que la ropa me quedaba pequeña, ahora me gusta sentir la ropa grande. Con los pantalones me jode mucho porque el otro día me compré una tanda de la talla 42 y me estoy cagando en su puta madre (perdón) porque se me caen hasta el medio del culo. Luego los hay que no te caben ni en una oreja. Luego tengo unos, precisamente de Blanco, que son de la 40, que ya los tuve que meter de cintura, y que me vuelven a quedar grandes de cintura y me estoy cabreando. Me estoy cabreando porque todos los pantalones me quedan grandes de cintura. Yo soy gorda con 75 cm de cintura. A mi me han llamado obesa, ya no gorda: OBESA.
    Esa es mi vida… Pero ¿Sabes qué? Yo es que casi ya ni miro, yo simplemente veo el tamaño y ya ni me importa el número que pone la maldita talla, ¿Que me vale? Pos bien, ¿Que pone talla trecemil? Me da igual, que ponga lo que sea XD ayer cogí una talla 46 más pequeña que una 42 que tengo de only, con eso te digo todo XD
    Yo creo que hay pocas personas que no estén hasta los mismísimos de este rollo, de verdad que es cansinísimo.
    Gracias por el vídeo porque describe un sentir muy general.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: