Trabajar y estudiar a la vez

Hace tiempo que me preguntáis esto, si cuando empecé la carrera solo estudiaba o si por el contrario tenía que trabajar y estudiar a la vez. Como tengo vídeos programados para prácticamente todo el mes de febrero por no pillarme los dedos con el final de cuatrimestre os hago un adelanto por aquí y de paso retomo un poquito el blog, que con lo que me gusta y por youtube lo estoy dando de lado.

Yo siempre he estado trabajando y estudiando a la vez. Cuando terminé el instituto entré en una carrera que no me gustaba (ingeniería informática) y eso si me lo pagaron mis padres, pero cuando tomé la decisión de dejarla y de seguir otro camino fue mi decisión y por tanto mi responsabilidad. No iba a seguir exigiendo a mis padres que pagaran por todo como escuchas a veces a los adolescentes de ahora… es mi decisión y acarreo con las consecuencias. Mis padres hacían un gran esfuerzo para que yo estudiara y no podía seguir gastándome su dinero en algo que ni me gustaba, ni aprovechaba, ni tampoco iba a aprovechar.

Así que fue cuando empecé a trabajar para pagar mis estudios. Evidentemente había años con más trabajo en los que no podía matricularme de tantas asignaturas como exigía la beca, por tanto tenía (y tengo) que correr con todos los gastos de matrícula, pero del maravilloso sistema de becas que cada vez está pero ya hablaremos en otro momento.

¿Se puede estudiar y trabajar a la vez? Por supuesto, nunca entenderé a esa gente que solo quiere trabajar “de lo suyo” y mientras tanto seguir viviendo de sus papis, me parece estar metido en una burbuja de vida fácil y de vida irreal. Tampoco entenderé a los que nos quieren hacer creer que estudiar es nuestra única obligación y que si no nos centramos al 100% en ello no conseguiremos nada. Supongo que porque han vivido en esa vida fácil e irreal y piensan que todos tenemos la misma suerte.

Para pagar la universidad tuve que hacer muchas cosas, creo que casi todo el mundo habrá empezado por lo más básico que es el buzoneo, un trabajo sencillo en el que recorres un montón de kilómetros diarios (si hubiera existido Pokémon Go…) y sobre todo trabajas al aire libre. A veces funciona por campañas, otras veces puedes trabajar durante más tiempo seguido, pero siempre podías volver al buzoneo cuando lo necesitabas y además con fines de semana libres (no sé ahora si será igual).

La segunda opción eran las cadenas de comida rápida, pasé por unas cuantas durante mi primera etapa de estudiante y por desgracia tuve que volver cuando viví en Londres. Ahora aquí no es tan fácil encontrar trabajo en cadenas de comida rápida pero antes lo era, podías dejar una y entrar en la siguiente, siempre esperando que te trataran un poco mejor que la anterior. Es un trabajo en el que por lo general no te tratan bien, en el que renuncias a tu vida social porque te ocupa todos los fines de semana y, aunque en algunas cadenas estaba relativamente bien pagado, no sé si merecía la pena el sufrimiento.

Y ya mi etapa más larga fue en una empresa de limpieza en la que limpiaba comunidades de vecinos, recuerdo haber recibido bastante críticas por parte de conocidos de entonces porque me estaba “rebajando”, como si fuera un trabajo indigno… y es trabajo a fin de cuentas y me permitía hacer lo que yo quería hacer. No era algo que me ocupara demasiado tiempo en el día, eran unas cuantas horas por la mañana, me dejaba los fines de semana libres y sobre todo iba sola y sin tener que aguantar a casi nadie, que es importante. La última reforma laboral del gobierno hizo que la empresa aprovechara para quitarse de en medio a los más antiguos de la plantilla sin motivo, de no haber sido por eso hubiera acabado bellas artes y el máster sin muchos problemas. Cobraba poco, pero lo suficiente para terminar mis estudios sin tener que pedir ayuda a nadie, mi jefa era una de las peores jefas que he tenido nunca pero la veía poco, no tenía que aguantarla a diario y la mayor parte del tiempo me lo pasaba sola y sin nadie encima y no creáis que eso no es de valorar.

Por último hace unos meses, para pagar el máster de fotografía, estuve trabajando en una empresa de limpieza pero que esta vez se dedicaba a los colegios de la zona. Lo peor era el horario, porque me tenía que levantar a las 4 de la mañana para empezar a las 5 y el frío… porque la mitad de los colegios de Valencia son barracones. Y de nuevo eso de que parezca que estás haciendo un trabajo indigno y que deberías centrarte “en lo tuyo” y dejar de perder el tiempo en otras cosas.

Pero yo estoy muy orgullosa de haber conseguido lo que he conseguido por mí misma, de no haber necesitado la ayuda de mis padres para pagarme los estudios, porque no es su obligación pagármelo todo, es la mía, especialmente cuando vas dando tumbos de una carrera a otra porque nada te convence. Y seguro que mis padres también están orgullosos de que decidiera no parasitarles la vida porque a lo que tenía que dedicarme era a (no) estudiar.

Desde luego si volviera atrás seguiría el mismo camino, creo que es algo que te enseña a que te tienes que esforzar por lo que quieres, y que estudiar las 24 horas del día porque tus padres te lo pagan todo no demuestra más que te estás esforzando que tener que estudiar y trabajar a la vez. Son perspectivas diferentes y a quien se lo han dado todo hecho no puede entender la perspectiva de los que hemos tenido que trabajar mucho para conseguir lo que tenemos.

Sin duda me quedaría con el buzoneo y las empresas de limpieza, las cadenas de comida rápida donde la gente te suele tratar peor que mal no son lo mío, aunque nunca puedes decir que no volverás a beber de ese agua…

Y ya para terminar os dejo un cómic que pasaron el otro día por facebook y que creo que ilustra bastante bien esas dos realidades. Yo formo parte de la segunda y desde luego no me creo que ese sea mi lugar en el mundo.

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