Unboxing de Stationery Pal

Hace unas semanas hice una colaboración con la página Stationery Pal en la que pedí un montón de materiales que tenía muchas ganas de probar y de la que os traigo el unboxing. Además me dieron un cupón de descuento para vosotras: ISARTVLOG.

Esto es todo lo que pedí

Hace algunos meses ya hice otra colaboración con la página y además durante este tiempo he hecho algún pedido por mi cuenta. Me gusta mucho la selección de artículos que tienen, sus precios y lo rápido que llegan (alrededor de diez días). Es cierto que hay que ir con cuidado con el peso porque si te pasas de peso los gastos de envío suben mucho, por ejemplo si pides libretas. Pero normalmente en la web solo pido rotuladores, bolis… y en todo eso no tiene rival.

Dentro de poco en el canal veréis mi último pedido a la tienda, un pedido que tuvo unos gastos de envío de alrededor de 5 euros y que recibí en aproximadamente una semana. Estoy muy contenta con haberla descubierto y con el descuento todavía sale mejor de precio, además podéis usar el código en todos los pedidos que queráis y no tiene caducidad.

Seguramente veréis más pedidos de productos de la web por aquí en los próximos meses, porque para mí se ha convertido en una tienda imprescindible. ¿Cuáles son vuestras tiendas de papelería favoritas? ¿Compráis toda la papelería online o en tiendas físicas?

¿Qué llevo en mi mochila?

¿Qué llevo en mi mochila? Uno de los vídeos más esperados del año aunque año tras año enseñe prácticamente lo mismo. Si, no sé que pasa con el vídeo de ¿Qué llevo en mi mochila? y con el de ¿Qué llevo en el estuche? Pero siempre son los más pedidos. El primer vídeo que se hizo viral en mi canal fue el primer vídeo de que llevo en el estuche (que viéndolo ahora es un poquito lamentable).

Como ya sabéis, mi mochila es una doughnut macaroon, la mochila que llevo usando desde hace tres años cuando descubrí la marca. Me parece una de las mejores mochilas que pueden encontrarse actualmente en el mercado. Es muy cómoda, está perfectamente acolchada (incluyendo los tirantes) y dura muchísimo. No voy a decir que la rosa está como el primer día, ya os cuento en el vídeo por qué, pero la amarilla si lo está, así como el resto de mochilas de la marca que tengo por casa.

Y a pesar de la cantidad de veces que ha pasado por la lavadora la mochila rosa, sigue en perfecto estado. Ha perdido algo de su capacidad de repeler el agua y está más blandita, pero sigue siendo igual de cómoda. No hay desperfectos visibles en su exterior, ni tampoco en su interior. Ni se han descosido las asas y la parte de abajo sigue perfecta, que son los dos puntos en los que las mochilas suelen sufrir más. Como he dicho otras veces, creo que antes me cansaré del color que se estropeará y tendré que tirarla.

Lo cierto es que este año estoy pensando en comprar otra, hay un par de colores que me gustan mucho y que son muy diferentes a lo que la gente esperaría que llevase. También hay otro par de colores que me gustan en la página internacional y que todavía no han salido en la europea. ¿Lo malo de la internacional? Que se han dado cuenta de que comprábamos allí desde europa y han equiparado los precios a los europeos… jugada que yo no termino de entender. Así que estoy esperando a que esos colores salgan en la europea. Porque comprar a precios europeos a una web que envía desde China es un riesgo para las aduanas.

Pero bueno, ya sabéis que si al final me decido y una nueva doughnut macaroon viene a hacer compañía a las que tengo en casa, os enteraréis por el canal. Mientras tanto, espero que disfrutéis del vídeo.

Bullet Journal de Agosto y Septiembre

Vuelvo a adelantarme a los acontecimientos para hacer el bullet journal de agosto y septiembre. Sabéis que mi bullet journal no es un bullet journal normal, que de hecho lo uso solo para youtube, y la parte más útil para mí son los calendarios. Así que necesito tenerlos pronto y todos juntos para poder planificar los vídeos del canal.

Así que este mes decidido hacer el bullet journal de agosto y septiembre para no tener que pegar post-its en hojas sin terminar mientras intento organizarlo todo. Esta vez las pegatinas me jugaron una mala pasada y no quedaron demasiado coherentes. A veces estas pegatinas se salen de sus cajas y se mezclan unas con otras y supongo que fue lo que pasó. Pero lo importante es tener el mes listo para seguir planificando los vídeos del canal.

Y si el mes pasado os hablaba de lo mal visto que está tener opinión en youtube, este mes me embarco en una conversación aún más peligrosa: Las etiquetas.

Porque cuando estamos en redes sociales parece inevitable tener que sufrirlas. Si antes era parte de booktube, ahora soy parte de studygram. Lo curioso es que nunca me he sentido parte de ninguno de los dos mundos, especialmente del segundo.

Vivimos en un mundo en el que todo tiene que estar cuadriculado y metido en sus correspondientes casillas porque si no es así no lo entendemos. Y creo que por eso se empeñan en etiquetarnos en comunidades con las que no nos sentimos identificados.

Que me parece genial que haya gente que se siente identificada con esas comunidades y quiere formar parte de ellas, pero no es mi caso. Creo que lo bonito de un canal es crear tu propia comunidad, no meterte a la fuerza en comunidades ya existentes. Además asumen que tienes que conocer a las figuras supuestamente destacadas de esas comunidades (básicamente a los que tienen más seguidores) y tampoco. A mí cuando un canal no me interesa no me fijo en la cantidad de seguidores que tiene. O tampoco si forma parte de alguna comunidad a la que me interesa pertenecer.

Nosotros después de las doce, de Laia Soler

Nosotros después de las doce, de Laia Soler, es uno de esos libros con los que tu vida sigue igual después de haberlo leído. Uno de esos libros que no aporta nada y que te preguntas por qué invertiste tu tiempo en él.

Había escuchado muy buenas reseñas de este libro. Que si era una maravilla, que si la autora llevaba el realismo mágico a otro nivel… y si, desde luego lleva las cosas a otro nivel, pero no precisamente en el buen sentido.

Para empezar el libro está muy mal escrito. Repite frases en varios momentos al más puro estilo de un expresidente del gobierno que tuvimos. Incluso en una parte que elegí aleatoriamente para leer durante el vídeo tiene una de esas repeticiones. Y no la elegí por la repetición… la elegí por lo intensito que se ponía el personaje.

Aunque mi parte favorita son los personajes que están en dos sitios a la vez. No tengo claro si el abuelo estaba en dos sitios a la vez o se teletransportó. O igual estaban confinados y en realidad se fue a tomar un café a su habitación, que eso durante el confinamiento lo hacíamos mucho, lo de irnos a tomar un café a la cocina.

Cuando leo este tipo de novelas me cuesta entender como hay gente incapaz de aparcar la literatura juvenil. Estos libros pueden estar medio bien cuando tienes 15 años, pero pasados los 15 años los que siguen la estela de estas historias (intensidad pura, personajes profundos, profundos), están mejor en la estantería.

Porque es muy fácil verles la enorme cantidad defectos que tienen cuando tú mismo ya no eres un intenso de la vida (que todos lo hemos sido en la adolescencia, hay que reconocerlo). Lo que es difícil es leer Nosotros después de las doce con más de 30 y hacer una buena reseña, eso es lo complicado. Y creo que debe ser difícil con Laia Soler en general.

¿Preparados para el teletrabajo?

¿Estamos preparados para el teletrabajo? Yo creo que es una pregunta que nos estamos haciendo todos de cara a un más que posible nuevo confinamiento. Este era un vídeo que ya tenía pensado hacer dentreo de la serie «youtube para principiantes». Aunque que nunca imaginaría que haría por lo que estamos pasando este año.

Porque ya era cierto que no estoy preparada para tener un canal de youtube, es algo que tengo claro desde hace mucho tiempo y que ojalá pueda remediar en un futuro próximo. Pero tampoco esperaba que nos pasáramos dos meses trabajando desde casa en un país en el que no estamos preparados para el teletrabajo.

Y no solo es que no estemos preparados estructuralmente, nuestras casas no sirven para teletrabajar porque no tenemos los espacios adecuados. Es que tampoco estamos preparados para aceptar que trabajar no es solo irte a otro sitio de 8 a 18 con una pausa para comer. Y si va a costar cambiar los espacios, creo que va a costar todavía más cambiar la mentalidad.

Hay gente que consigue vivir de su trabajo en su canal de youtube, pero en general casi nadie considera que esté haciendo un trabajo (más que los que también tenemos canal). Y si no fijaos en como lo dicen «vives de tu canal». Como si tu canal fuese un ente que se actualiza solo, que tiene ideas por si mismo y en el que los vídeos crecen en los árboles. Como si nosotros recogiésemos esos vídeos que han crecido en los árboles, ya grabados y editados, los colgásemos en el canal y esperásemos a que nos pagaran por ello.

Hace unos meses ya hablé de lo que cuesta, en dinero, tener un canal en youtube. Nunca he hablado de lo que cuesta en tiempo aunque estaría bastante relacionado con este cambio de mentalidad necesario.

Al final la pandemia y el confinamiento no están más que poniendo en evidencia problemas que ya llevaba nuestra sociedad arrastrando muchísimo tiempo…

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