La dependienta

Llevaba mucho tiempo detrás de «La ciudad solitaria» de Olivia Laing, pero solo lo encontraba en inglés y es un libro que no me atrevo a leer en inglés, así que el día que por fin me apareció en español no me lo pensé dos veces y lo compré. Al hacerlo, me apareció en libros relacionados esta novela con una sinopsis que pintaba muy bien así que no pude evitarlo.

Después de leerlo me he llevado una decepción porque no es para nada lo que esperaba.

Por un lado estoy contenta porque he conseguido terminar un libro japonés, todavía no he encontrado a ningún autor japonés (quitando manga) con el que consiga conectar, supongo que su cultura y la nuestra es tan distinta que puede ser difícil encontrar uno con el que hacerlo (aún recuerdo esos vídeos de adolescentes japonesas huyendo despavoridas con The Ring y, cuando la vi, no entendí nada porque a mí me daba risa y entonces andábamos esas niñas y yo por la misma edad). Así que, aunque lo he intentado, nunca he conseguido terminar un libro de un autor japonés, porque me termina aburriendo enormemente que discutan el sentido de la vida mirando el techo como Shinji en Evangelion.

Así que un punto a favor de este libro es que lo he terminado y además en menos de una hora, se lee tan rápido que hasta me parece trampa incluirlo dentro del reto de goodreads.

Pero a pesar de que se lee muy rápido, de que no te hace perder demasiado tiempo y que solo por eso no puedo odiarlo de la misma manera que esos libros que vas arrastrando durante semanas (si alguna vez consigo terminar el de los zombies, la reseña hater va a ser épica), al final me ha parecido que me estaban vendiendo una historia que no es en realidad la que cuenta, en realidad me ha parecido que no cuenta demasiado…

¿Habla de las expectativas de la sociedad hacia las mujeres? Si, pero no… porque la protagonista no es que sea una mujer que va en contra de los roles establecidos porque quiere luchar contra ellos y está harta de que le digan lo que quiere hacer, la protagonista es una enferma mental (probablemente una psicópata) que intenta imitar el mundo que le rodea y que no importa que sea mujer, hombre o ser del universo. En el mundo están los «humanos» y está ella, que hace lo posible por aparentar ser una humana imitando a los que la rodean, pero no tiene empatía, no reconoce los sentimientos, no se identifica con los que le rodean, miente y finge ser como los demás porque es lo que se espera de ella, pero no se considera humana si no otra cosa. A mí me recordaba en todo momento a Dexter, pero sin la parte asesina… podría haber tenido la parte asesina si la autora hubiese querido, desde luego.

Así que no vi cuestionamiento del rol de la mujer en la sociedad, especialmente en la japonesa, no vi a una mujer luchando porque la dejaran hacer lo que quería hacer, vi a una psicópata que podría iniciar una matanza si dejaba de trabajar en el konbini que era lo que le daba calma y tranquilidad, sin más.

Si es cierto que habla de lo dura que es la sociedad japonesa, no solo con las mujeres sino con todo el mundo, lo de que tienes que estudiar una carrera y a partir de ahí tratar de conseguir ese trabajo fijo para toda la vida y así cumplir las expectativas de la sociedad en la que vives. Un poco como los que se obsesionan con que hagas oposiciones pero a lo bestia. Pero lo dicho, no me parece que lo cuestione, porque el personaje tiene serios problemas y eso queda claro desde el principio. Problemas que a mí no me hicieron sentir que era un personaje entrañable ni mucho menos cómico, esperaba que en cualquier momento estallase la bomba de relojería y creo que hubiese ganado de haberlo hecho.

Coleccionista de muñecas, fotógrafa, adicta a los musicales, a Londres, a crear blogs, a twitter y últimamente también adicta a youtube.

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