¿Y ahora qué?

Me ha costado ponerme a escribir la reseña de esta novela porque cuando la acabé me pareció realmente mala, ni siquiera la acabé, aún me quedan unas 30 páginas para terminarla porque no podía más con ella. Incluso grabé un vídeo para sábado que aún no he podido editar hablando sobre que no había entendido el sentido de esta historia. Han pasado unas tres semanas desde que la dejé aparcada con las 30 últimas páginas colgando y estoy pensando si he sido injusta con ella. Que eso no va a impedir que suba el vídeo en cuanto lo monte, pero tengo sentimientos encontrados sobre lo que leí.

Porque una de las cosas que me ponía de los nervios era la protagonista y las decisiones que toma continuamente ¿o son más bien las que no toma?. Otra cosa que me molesta es que no me parece que tenga un hilo conductor, es una especie de diario con párrafos inconexos con títulos absurdos, en cada uno de estos párrafos te cuenta una parte de su vida y si hay algunos que tienen cosas en común y que supongo que son los que hacen avanzar la historia como un problema que tienen con una planta o la discusión con su madre, pero muchos son cosas totalmente estúpidas en plan contar que ha pisado un chicle en el metro.

Así que no conecté en absoluto con la historia, con su protagonista y con la vida que había elegido vivir. Además esto de “la aventura de ser millenial”, no podía evitar pensar en que estaba dejando muy mal a esa generación, porque sigue asentando ese estereotipo de que los millenials no saben lo que quieren, van dando tumbos de acá para allá, son unos vagos y pretenden vivir del aire. Y su autora nació en 1985 ¿no se supone que es millenial? ¿Qué pretende con este libro? ¿llenarlo de estereotipos para que todo el mundo vea lo ridículos que suenan?

Y en realidad yo creo que muchísima gente no sabe lo que quiere, que va dando tumbos de acá para allá o, peor, se conforma con lo que le viene pensando que no tiene capacidad de elegir. Así que en ese sentido si entendía un poco a la protagonista y creo que eso es lo que hace que tenga sentimientos encontrados.

Además también me costaba muchísimo avanzar por la historia, eso de que haya tantas cosas que no tienen conexión con nada como el “Optimismo: Pensar que lo que hay en el suelo son granos de café y no cacas de rata” o algo similar que hay por ahí, a mí esas cosas me distraían, me daban sueño y me quitaban las ganas de seguir leyendo. Las 30 páginas finales las tengo colgadas desde hace casi un mes, en condiciones normales es algo que terminaría de leer en diez minutos pero con este libro tengo la sensación de que me costará cuatro horas.

Creo que mi conclusión va a ser la misma que en youtube, que este libro me desconcierta y no sé que pensar de él. ¿Lo volveré a leer? No creo, si se leyera más rápido quizá lo intentaría, pero es de esos libros que se me atascan y mejor dejar de sufrir con él, terminaré las 30 páginas antes de fin de año, o eso espero.

Coleccionista de muñecas, fotógrafa, adicta a los musicales, a Londres, a crear blogs, a twitter y últimamente también adicta a youtube.

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