¿Sabes que no debes hacer esto?
Estamos en verano, es la época para viajar por excelencia ¿sabes que no debes llevar una pluma cargada en el avión? A lo mejor no lo sabías y lo has descubierto de la peor forma posible…
Si estás suscrito a la lista de correo, probablemente ya te haya llegado el e-mail que escribí sobre por qué las plumas estilográficas y los aviones no se llevan especialmente bien. Pero si no estás suscrito, o te acabas de suscribir, quizá no te llegue antes de tu próximo viaje. Así que he pensado que esta información merece estar también aquí, donde pueda consultarse en cualquier momento.
¿Por qué no debes llevar una pluma cargada en el avión?
Las plumas y los aviones no se llevan bien. Bueno, en realidad el problema no es el avión, sino los cambios de presión que se producen durante el vuelo. Esos cambios de presión hacen que el aire que queda dentro del depósito de la pluma empuje la tinta hacia el alimentador y se salga por el plumín.
Es un poco como llevar una botella de agua medio llena en un avión y descubrir que, al llegar, está completamente deformada. El aire que había dentro se ha expandido con el cambio de presión. En una pluma ocurre algo parecido, solo que en lugar de deformar la botella, el aire puede empujar la tinta hacia donde no queremos.
Sospecho que algo parecido podría ocurrir en un tren de alta velocidad, aunque esto es algo que todavía no he probado y, sinceramente, no tengo ninguna intención de hacer el experimento con una pluma cargada. Pero con las botellas medio llenas pasa algo muy parecido a lo que pasa con las botellas en el avión ¿por qué no pensar que con las plumas también puede pasar lo mismo?
¿Qué puede pasarle a la pluma durante el vuelo?
Lo más habitual es que la tinta termine saliendo por el alimentador y manche la propia pluma, el estuche o todo lo que tenga alrededor. Y sí, conozco a más de una persona que se ha enterado de esto de la peor manera posible y ha terminado con tinta por todas partes.
También es posible que el exceso de tinta llegue a saturar el alimentador y que la pluma escriba raro durante un tiempo, como si tuviera mucho más flujo de tinta. Si la pluma es de las que se desmontan totalmente, la solución es sacar el alimentador, limpiarlo y volver a dejar que se llene de tinta de manera normal, así debería volver a escribir como siempre. Si es de los alimentadores que van encapsulados, lo mejor es escribir hasta que se le pase ese exceso de tinta…
Aunque si he conocido a gente que dice que su pluma nunca ha vuelto a ser la misma después de haberla subido al avión y que se haya salido todo. Por experiencia no puedo hablar sobre esto, pero yo creo que siempre se va a poder arreglar.
¿Qué hacer para viajar con plumas?
Para mí la opción más segura es viajar siempre con la pluma vacía. Si es verdad que a veces recomiendas cargarlas del todo, hasta el borde, para asegurarnos que no queda aire libre que pueda hacer que se salga durante el vuelo. Pero para mí es más seguro viajar con la pluma vacía y cargarla en el destino. Incluso comprar la tinta directamente en el país al que vamos a viajar ¿no es guay eso de hacer un recorrido por las papelerías de la zona?
Otra opción es una pluma de vacío como la Twsbi Vac que os enseño en el vídeo. Esa pluma tiene un mecanismo de separación entre el alimentador y el depósito de tinta. De hecho hay que abrirla ligeramente cuando vas a escribir o solo escribirás con lo que queda en el alimentador y te dará para unas pocas líneas.
Mientras el émbolo bloquea el paso de la tinta del depósito al alimentador, en teoría no debe pasar nada en un viaje, por eso se llaman plumas de vacío. Pero… teniendo en cuenta la cantidad de tinta que puede cargar ese depósito. Quizá para mí la opción más segura seguiría siendo llevarla completamente descargada.
¿Has viajado con plumas en avión? ¿Cuál ha sido tu experiencia?


